La determinación y la perseverancia son las mejores aliadas de Majo.

Para ella, subirse a la bicicleta estacionaria es siempre la mejor parte de su día. Implica dejar todo lo que no le sirve afuera y meterse al estudio para dedicarle 45 minutos de su completa atención a rodar con la mejor actitud, lo que le da un giro radical a su día. En su clase de spinning, ella se crea un ambiente eufórico y te contagias de pura buena vibra. A Majo le encanta la música electrónica, el hip hop, y claro que una que otra de dance no puede faltar.

Con solo 20 años de edad, ella ha logrado una de sus metas más grandes: ser instructora de iCycle. Es fan de la comida en general, pero el sushi es su perdición. Ella estudia dirección de restaurantes en la Anáhuac y más adelante le gustaría tener un negocio relacionado con los alimentos. Ella le encantan los beneficios de spinning:

“Es irreal el cambio que ves en la gente cuando entra y sale de tu clase.”